Toyota ve negro el futuro del mercado automovilístico europeo en 2012

Toyota ve negro el futuro del mercado automovilístico europeo en 2012

8 marzo 2012

No es una novedad que las marcas organicen eventos exclusivos antes de un Salón del Automóvil. Su función suele ser avanzar los productos que mostrarán poniendo el caramelo en la boca de los periodistas invitados. Sin embargo, el que hizo Toyota ayer antes de que abriera Ginebra tuvo unos tintes más bien pesimistas. Eso sí, con varios matices incluidos los de su propio caso.

El consejero delegado de la división europea de la marca japonesa, Didier Leroy, preconizó una situación incluso peor que la actual para el mercado de coches en nuestro continente. Lo que viene diciendo desde hace mucho tiempo su homólogo de Chrysler y Fiat, Sergio Marchionne, se cumplirá según el ejecutivo de Toyota por una razón principal. “Creemos que hay una crisis de confianza de los consumidores en Europa”, afirmó.

Leroy ha concretado sus predicciones en su discurso: el mercado occidental europeo decrecerá hasta un cinco por ciento con respecto al 2011, mientras que las regiones orientales registrarán resultados similares. Frente a estos datos, Toyota espera mejorar su posición en Europa en los próximos doce meses. El consejero delegado declaró que estiman un incremento de sus ventas y de su cuota de mercado gracias al impulso que les dará su nuevo Yaris Hybrid, que tendrá buena acogida según sus estudios.

La importancia de este continente para la firma no solamente será mayor en 2012 por sus resultados sino también por la inversión que realizará en él. El vicepresidente de la división europea, Alain Uyttenhoven, planteó en ese mismo evento previo a Ginebra la posibilidad de que los motores y componentes para los modelos híbridos que Toyota vende en todo el mundo tengan sello europeo. No obstante, esto no sucedría hasta que las matriculaciones de la marca entren en un rango de 150.000 a 250.000 unidades anuales. De hecho, el propio Uyttenhoven negó que manejaran fechas exactas cuando se le preguntó sobre el tema.

El escenario descrito se comenzó a estudiar en la compañía ya con el lanzamiento del Auris HSD. Aunque la mayor parte del coche se monta en la planta británica que tiene Toyota en Burnaston, el resto de las partes tienen que importarse desde Japón, con lo que los gastos son muy altos. Exactamente el mismo problema va a ocurrir con el Yaris Hybrid, cuya fabricación tendrá lugar a partir de Abril en la factoría francesa de Valenciennes.

Ante la previsión de esa expansión en Europa por parte de Toyota, la idea de traer producción al continente cobra sentido. Además, sus intenciones son incrementar las ventas en este mercado de modelos híbridos tanto de Toyota como de Lexus. La diferencia iría desde el diez por ciento que representan actualmente en relación al total hasta el 14 al acabar este año y el 20 entre 2014 y 2015.

Lo que no parecen tener claro todavía en Toyota es cómo alcanzar esos objetivos. Evidentemente, aunque su gama de híbridos tiene el privilegio de ser de las mayores en Europa, necesitarán algún modelo adicional. Es posible que en el NS4 o el FT-Bh que presenta en Ginebra veamos algunas pistas a medio plazo.

Vía | Automotive News